PARTE PREGUNTA TEMA 6

1º BACHILLERATO

LA EMANCIPACIÓN DE LA AMÉRICA ESPAÑOLA


Causas
        Desde 1808 hasta la década de 1820 se produjo el proceso de emancipación de las colonias americanas.  Los movimientos independentistas aspiraban a liberarse de la autoridad del Gobierno español, que impedía el ascenso social de los criollos, y que negaba la libertad económica para relacionarse con otras potencias. Además la independencia de EEUU fue  alentador para sus objetivos.
Etapas
        -Primera fase (1810-1816). Concurrió en gran parte con la guerra de Independencia. Destacaron insurrecciones capitaneadas por Simón Bolívar (Venezuela), el cura Hidalgo (México).
        -Segunda fase (1816-1818). Coincidió con la reacción absolutista de Fernando VII. Las autoridades españolas sofocaron los alzamientos rebeldes.
        -Tercera fase (a partir de 1818). Las batallas de Simón Bolívar en Venezuela y de José de San Martín en Argentina, Chile y Perú decidieron el final de la guerra, sobre todo tras la batalla de Ayacucho, Perú (1824). En 1824, la corona española sólo mantenía el dominio de Cuba, Puerto Rico, Filipinas y algunas islas del Pacífico.
Repercusiones para España
        España perdió recursos fiscales esenciales para la Hacienda, así como un importante mercado para las exportaciones españolas. España, además, con la pérdida de la mayor parte de su imperio,  quedó relegada a una potencia de segundo orden en Europa.

CONTENIDOS 2ª EVALUACIÓN

5ª UNIDAD
1.Definición de conceptos.
Imperialismo, metrópoli, colonia, Conferencia de Berlín, colonia de explotación, protectorado, concesiones, aculturización, Paz Armada, Triple Alianza, Triple Entente, plan Schlieffen, Tratado de Brest-Litovsk, guerra total, Paz de París, Sociedad de Naciones, Duma, Soviet, mencheviques, bolcheviques, Domingo Sangriento, Tesis de abril, comunismo de guerra.
2.Preguntas abiertas.
1. ¿Qué es el imperialismo, qué importancia va adquirir en este momento?. ¿Qué factores o causas promueven la expansión imperialista?
2. ¿Cuáles van a ser los principales imperios coloniales?. Explica las principales formas de administración de las colonias. ¿Cuáles son las principales consecuencias del proceso imperialista?.
3. Explica la situación diplomática en Europa antes de la 1ª Guerra Mundial, las causas y detonante de la 1ª Guerra Mundial.
4. Narra el desarrollo de la 1ª Guerra Mundial, etapas.
5. ¿Cómo se organiza la paz tras la Guerra?. ¿Qué consecuencias provoca la 1ª Guerra Mundial?, ¿qué cambios territoriales se producen tras ella?
6. Explica la situación del Imperio Ruso antes de la revolución y la revolución de 1905.
7. Describe las revolución de 1917 y la posterior guerra civil.


6ª UNIDAD
Definición de conceptos.
Hiperinflacción, ¨felices años veinte¨, Plan Dawes, Tratado de Locarno, Pacto Briand-Kellog, movimiento sufragista, ¨jueves negro¨, ¨crack del 29¨, New Deal, regímenes totalitarios, autarquía, revuelta espartaquista, putsch de Múnich, espacio vital, noche de los cuchillos largos, noche de los cristales rotos, Tercera Internacional o Komintern, Soviet Supremo, PCUS, ¨Socialismo en un solo país¨.
Preguntas abiertas.
1.       Describe la situación económica y las relaciones internacionales del mundo tras la 1ª Guerra Mundial.
2.       Describe el comienzo de la lucha por sus derechos de las mujeres.
3.       ¿Qué motivos provocarán la crisis del 29?. ¿Cómo se desarrolla la crisis?, ¿qué medidas se tomarán para intentar remediarla?
4.       Describe la situación de Italia tras la 1ª Guerra Mundial. Explica las bases ideológicas del fascismo. ¿Cómo llega Mussolini al poder e implanta su dictadura?.
5.       Describe la situación de Alemania tras la 1ª Guerra Mundial. Describe los primeros pasos de Hitler y explica el ideario del nazismo. Describe el ascenso de Hitler al poder.
6.       Sintetiza los pasos de Hitler para implantar un estado totalitario y describe los métodos utilizados. Explica la política de la pureza racial de Hitler y sus medidas económicas.
7.       ¿Qué significa URSS?, explica su sistema político. Describe los rasgos principales del régimen totalitario implantado por Stalin.



7ª UNIDAD
Definición de conceptos.
Pangermanismo, Pacto Antikomintern, Colaboracionismo, Resistencia, Holocausto, Leyes de Núrenberg, gheto, Solución Final, Conferencia de Yalta, Conferencia de Potsdam, ONU.
Preguntas abiertas.
1.       Analiza las razones profundas del inicio de la 2ª Guerra Mundial.
2.       Resume los pasos de los países fascistas dan hacia la Guerra y la política de apaciguamiento de las potencias europeas.
3.       Describe la política antisemita nazi.
4.       Explica cómo se organiza la paz para después de la 2ª Guerra Mundial. Describe la creación de la ONU, cuáles son los objetivos que se plantea esta organización y cómo se organiza.
5.       Resume las principales consecuencias de la 2ª Guerra Mundial.


8ª UNIDAD
Definición de conceptos.
Bienio Reformista, Bienio Conservador, CEDA, revolución de octubre de 1934, Frente Popular, Falange Española, FET y de las JONS, Brigadas Internacionales, ¨paseos¨.
Preguntas abiertas.
1.       Explica cómo se produce la llegada de la 2ª República, describe las principales características de la nueva Constitución y las consecuencias que la implantación de ésta acarreará (reformas, oposición).
2.       Describe el desarrollo político durante el Bienio Conservador y tras el triunfo en las elecciones de 1936 del Frente Popular hasta el golpe de estado militar y las consecuencias de éste.
3.       Describe la situación política y económica durante la guerra en cada zona y explica las posturas y apoyos internacionales a los bandos enfrentados en la Guerra Civil española.
4.       Describe la vida cotidiana de los españoles durante la guerra y enumera y explica las principales consecuencias de la Guerra Civil.

RESÚMENES BLOQUE 6


               6.1. EL REINADO DE ISABEL II (1833-1868): LA 1ª GUERRA CARLISTA. EVOLUCIÓN POLÍTICA, PARTIDOS Y CONFLICTOS. El ESTATUTO REAL DE 1834 Y LAS CONSTITUCIONES DE 1837 Y 1845.
INTRODUCCIÓN:
Durante el reinado de Isabel II se produjo el desmantelamiento definitivo del Antiguo Régimen, instalándose en España el Estado liberal. Para ello, los liberales se enfrentaron a los sectores sociales más reaccionarios, en las guerras civiles, conocidas como carlistas. Los militares intervinieron activamente en la vida política, alcanzando un enorme peso en este campo.
LA PRIMERA GUERRA CARLISTA.
El enfrentamiento comenzó como un problema dinástico. En España, la ley Sálica impedía a las mujeres heredar la Corona. Cuando en 1830, la esposa de Fernando VII, Mª Cristina se quedó embarazada, Fernando publicó la Pragmática Sanción, derogando la ley Sálica para asegurar el trono a su descendiente, aunque fuera una niña. De esta forma, cuando nació Isabel, fue proclamada heredera del trono, quedando Carlos Mª Isidro, hermano del Rey, el segundo en el orden sucesorio. Carlos Mª Isidro no aceptó esta modificación legal y contó con el apoyo de los defensores del Antiguo Régimen, que empezarán a ser conocidos como carlistas. Para hacerles frente, Fernando VII se apoyó en los monárquicos partidarios de ciertas reformas liberales, nombrando jefe de Gobierno a Cea Bermúdez y desterró a su hermano a Portugal.
 En 1832, Fernando enfermó y su mujer, Mª Cristina, asumió la regencia. A los partidarios de la regente se les empieza a llamar cristinos o isabelinos.
Al morir Fernando VII, en 1833, Carlos Mª Isidro publicó dos manifiestos desde Abrantes (Portugal), reclamando el trono de España con el nombre de Carlos V. Comenzaba así la 1ª Guerra Carlista.
 Lo que empezó como un pleito dinástico se convirtió en una guerra civil que enfrentó a liberales y absolutista.
 El carlismo era un movimiento tradicionalista que defendía la monarquía absoluta de origen divino y legitimista, sólo los varones podían reinar; la sociedad estamental; la religión, otorgando una enorme influencia a la Iglesia; y el mantenimiento de los fueros y privilegios tradicionales.
 El carlismo tuvo gran implantación en las áreas rurales del País Vasco, Navarra, Cataluña y el Maestrazgo. Contaba con el apoyo de la baja nobleza rural, el bajo clero, bastantes mandos intermedios del ejército y gran parte del campesinado. Por el contrario, la alta nobleza, la jerarquía eclesiástica, los altos mandos militares, las clases urbanas y los intelectuales apoyaban a Isabel II.
              Al morir Fernando VII, se formaron las primeras partidas de guerrilleros y comenzó la 1ª Guerra Carlista, que duró hasta 1840.
La imposibilidad de lograr la victoria provocó la división entre los carlistas. Por un lado, los transaccionistas, partidarios de negociar la paz, y los exaltados, que desean seguir luchando. Tras la victoria de Luchana, por parte de los liberales, el general Espartero y el general carlista Maroto, líder de los transaccionistas, firmaron la paz, mediante el Convenio de Vergara, en 1839. La mayor parte de los carlistas cesaron en la lucha y se reintegraron a la vida civil, Espartero se comprometió a solicitar a la regente la incorporación al ejército nacional de los carlistas que lo deseasen manteniendo su graduación y sueldo. Además de que las Cortes decidiesen el mantenimiento de los aspectos fundamentales de los fueros del País Vasco y Navarra, los exaltados no aceptaron esta negociación y continuaron la lucha hasta ser derrotados, ya en 1840.
A pesar de su derrota militar, el carlismo siguió latente dando lugar a dos guerras más, entre 1846-1849 y entre 1872-1876.
EVOLUCIÓN POLÍTICA:
a)        La minoría de edad de Isabel II.
-           Regencia de Mª Cristina (1833-1840). Estatuto Real 1834. Constitución de 1837.
La Regencia de Mª Cristina estuvo condicionada por la 1ª Guerra Carlista, su primera decisión fue confirmar a Cea Bermúdez como Jefe de Gobierno, proclamó una amnistía para los liberales perseguidos por Fernando VII con el fin de ganarse su apoyo. Pese al recelo de los liberales, vieron en el apoyo a Mª Cristina la mejor vía para acabar con el Antiguo Régimen.
Cea Bermúdez emprendió algunas reformas para implantar un liberalismo de tipo moderado, por lo que fue muy criticado por los liberales progresistas que consideraban que estas reformas eran demasiado tímidas.
Las principales diferencias entre los dos grupos políticos liberales están primero en el concepto de soberanía y en el papel que debe jugar la Corona en el sistema político. Los moderados son partidarios de una soberanía compartida entre las Cortes y la Corona, ésta con amplios poderes. Los progresistas proclaman la soberanía nacional y limitan el poder del Rey. Segundo, la participación ciudadana; los moderados, partidarios de un sufragio muy restringido, pues consideraban que el poder debe estar controlado por las clases altas con capacidad económica e intelectual. Los progresistas consideran que el derecho al sufragio debe de ser más amplio. Tercero, en lo referido a las libertades y derechos; los moderados se muestran más preocupados por el orden, para defender el derecho a la propiedad que por otros derechos y libertades que reclama el liberalismo progresista, como el de expresión, libertad religiosa, etc.
Tras las protestas, Mª Cristina decidió nombrar como Jefe de Gobierno a Martínez de la Rosa, liberal que había apoyado la Constitución de 1812, pero que había evolucionado hacia un liberalismo más moderado. Bajo su gobierno se promulgó el Estatuto Real en 1834, que era una carta otorgada de carácter muy conservador. De este Estatuto cabe destacar:  unas Cortes bicamerales, las de los Próceres, designadas directamente por la Corona, y la de los Procuradores, nombradas mediante un sufragio muy restringido. Estas Cortes carecían de la facultad de redactar leyes, sólo podían solicitar su redacción al ejecutivo ejerciendo el derecho de petición. Además, el Estatuto Real no reconocía derechos individuales.
Los liberales progresistas se movilizaron contra el Estatuto Real y Mª Cristina se vio obligada a nombrar como Jefe de Gobierno a Juan Álvarez Mendizábal, liberal progresista. Éste consideraba que la única forma de ganar la Guerra Carlista era profundizando en las reformas liberales, por lo que impulsó la Ley de Desamortización eclesiástica y la reforma del ejército. Como consecuencia, la Iglesia y el ejército se opusieron a Mendizábal, por lo que la Regente decidió volver a cambiar el gobierno, otorgándoselo de nuevo a los moderados. Así estallaron nuevas protestas protagonizadas por los progresistas que encabezaron un pronunciamiento militar, el llamado Motín de La Granja de San Ildefonso, en agosto de 1836, por el que la regente tuvo que nombrar como jefe de Gobierno al progresista José Mª Calatrava y restauró la Constitución de 1812, mientras se redactaba una nueva.
 El gobierno de Calatrava, con Mendizábal como ministro de Hacienda, llevó a cabo reformas legales para asentar el liberalismo en España. Se aprueba una desamortización eclesiástica, llamada de Mendizábal y, sobre todo, se promulgó la Constitución de 1837, de carácter más moderado que la de 1812, por su redacción consensuada entre moderados y progresistas ante el peligro carlista.
De su contenido podemos destacar la proclamación de la soberanía nacional, el reconocimiento de derechos individuales como el de libertad de expresión e imprenta, el de propiedad, igualdad jurídica, etc. La Corona tiene amplios poderes; en sus manos está el ejecutivo, también tiene capacidad legislativa, el derecho a convocar y disolver el Parlamento y de velar por las leyes aprobadas. El poder legislativo también recae en el Parlamento dividido en Congreso y Senado, elegidos por sufragio muy restringido.
Al poco tiempo, Mª Cristina nombró un nuevo gobierno de carácter moderado, con los que se sentía más cómoda, En 1840, cuando los moderados trataron de aprobar una nueva Ley de Ayuntamientos que suprimía la elección democrática de sus miembros, se volvieron a producir alteraciones del orden provocados por los progresistas en diversas ciudades. Ante estos hechos, Mª Cristina renunció a la regencia, siendo nombrado como nuevo regente el general Espartero, liberal progresista y héroe de la guerra Carlista.
-          Regencia de Espartero (1840-1843).
Espartero disolvió el Parlamento, que se oponía a su política. Su forma de gobierno autoritario le fue alejando de los progresistas. Sin apenas apoyos, Espartero se tuvo que exiliar en 1843, tras el triunfo de un pronunciamiento liderado por los moderados, capitaneados por el general Narváez. Con la marcha de Espartero, la regencia quedaba vacante, moderados y progresistas se pusieron de acuerdo para adelantar la mayoría de edad de Isabel II, que tenía 13 años.
b)        El reinado efectivo.
-          Década Moderada (1844-1855). Constitución de 1845.
Proclamada mayor de edad a los 13 años, Isabel II asumió el trono de España (1843) y encargó la formación de Gobierno al partido moderado, liderado por Narváez.
El partido moderado derogó la Constitución de 1837 y redactó otra nueva en 1845, otorgando más poderes a la Corona y al Gobierno y recortando los del Parlamento. El sistema legislativo era bicameral y se mantenía el sufragio censitario. Por tanto, solo podían ejercer el derecho a voto y ser elegidas las personas procedentes de los sectores sociales que tenían propiedades o aquellas distinguidas por su profesión.
En 1844 se creó la Guardia Civil, cuerpo policial de carácter militar destinado a mantener el orden en las zonas rurales y que aseguraba el derecho a la propiedad de los terratenientes.
En 1846 se iniciaba la 2ª Guerra Carlista, que duró hasta 1849, en donde los carlistas volvieron a ser derrotados.
 Los políticos moderados intentaron acercarse a la Iglesia, enemistada con el régimen liberal desde la desamortización de 1836. En este sentido, en 1851 se firmó un concordato de colaboración con el Vaticano, por el que la Iglesia recuperaba privilegios y se le autorizaba intervenir en la enseñanza.
Los gobiernos de esta década favorecieron negocios financieros en los que participaban políticos, personajes relacionados con el poder y miembros de la familia real.
En 1854, después de años de corrupción y autoritarismo por parte de los gobiernos moderados, las clases populares dieron su apoyo a un alzamiento liberal progresista, que quería renovar este ambiente político tan degradado. Se inició con un pronunciamiento militar, “la Vicalvarada”. Su instigador fue el general O’Donnell, líder del Partido Unión Liberal y participaron amplios sectores liberales y populares. No pretendían destronar a la reina, sino forzarla a admitir las reformas democráticas interrumpidas en 1844, según el Manifiesto de Manzanares, redactado por Antonio Cánovas.
-          Bienio progresista (1855-1856).
A partir del golpe de Estado, comenzaba una nueva etapa política que duró dos años, en la que se elaboró una carta constitucional, que no se puso en práctica, conocida por eso como “non-nata”
 Isabel II, pidió al general progresista Espartero que formara Gobierno, que puso en marcha una segunda desamortización (1855), según el plan de Madoz. La Ley de Ferrocarriles planificó la red ferroviaria, que tuvo gran importancia en el desarrollo del capitalismo español.
Este período acabó por la reacción de los liberales moderados y las presiones de la Corona y de los sectores eclesiásticos.
-          Retorno al moderantismo (1856-1868).
 Narváez se puso de nuevo al frente del Gobierno, y comenzó un período caracterizado por el predominio de los terratenientes, los militares conservadores y la Iglesia. 
 Se paralizó la desamortización de 1855, se devolvieron privilegios tradicionales a la Iglesia y hubo una dura represión contra las revueltas campesinas llevada a cabo por la Guardia Civil. Además, se establecieron prácticas electorales que controlaban las elecciones, como el pucherazo o los caciques locales, que tuvieron como resultado la corrupción del sistema político.
 La época de mayor prosperidad coincidió con el Gobierno del general O’Donnell, con una posición más moderada que en 1854. Este Gobierno se benefició de las buenas cosechas y la expansión comercial, gracias a las bases coloniales de Cuba y Filipinas.
 En política exterior, se imitaron las operaciones coloniales de las potencias europeas pero con escaso éxito.
 Frente a la política conservadora de los moderados, aumentaban, entre el pueblo español los deseos por unos derechos civiles más amplios. Entre los intelectuales se implantaba el Partido Demócrata y aparecía el republicanismo, a la vez de la creación de las primeras organizaciones obreras y se producían agitaciones entre el campesinado jornalero.
En 1866 se produce una grave crisis industrial y financiera, que coincidió con malas cosechas y crisis de subsistencias. El malestar se extendió por todo el país, produciéndose agitaciones sociales, conspiraciones militares y crítica política en la prensa y la Universidad. Tras la destitución de los profesores republicanos Castelar y Sanz del Río y las consiguientes protestas estudiantiles, el ejército actuó con gran violencia (noche de S. Daniel). Hubo nuevos pronunciamientos progresistas, alentados por el general Prim, que fueron reprimidos. Como alternativa a la crisis, progresistas y demócratas formaron una alianza frente al Gobierno de Isabel II, fue el pacto de Ostende, que llevó a la Revolución del 68 que supuso la caída de Isabel II.




  6.2. EL REINADO D ISABEL II (1833-1868): LAS DESAMORTIZACIONES DE MENDIZÁBAL Y MADOZ. DE LASOCIEDAD ESTAMENTAL A LA SOCIEDAD DE CLASE
INTRODUCCIÓN.
Durante el reinado de Isabel II se produjo el desmantelamiento definitivo del Antiguo Régimen, instalándose en España el Estado liberal. Para ello, los liberales se enfrentaron a los sectores sociales más reaccionarios, en las guerras civiles, conocidas como carlistas. Una vez derrotado éste, la lucha política se va a desarrollar entre un liberalismo bastante moderado y un liberalismo progresista, con un predominio del primero, lo que provocará que los cambios económicos y sociales que experimenta España en esta época se produzcan con cierto retraso con respecto a otros países europeos.
LAS DESAMORTIZACIONES DE MENDIZÁBAL Y MADOZ.
Subrayado en el libro
DE LA SOCIEDAD ESTAMENTAL A LA SOCIEDAD DE CLASES.
Durante el siglo XIX en España se desarrolló la sociedad  de clases, basada en la propiedad y no el linaje, que sustituyó a la sociedad estamental del Antiguo Régimen. Los fundamentos de esta nueva sociedad eran la libertad de todos los individuos y la igualdad ante la ley. En este tipo de sociedad era posible la movilidad social de clase según el mérito de cada persona.
 La clase alta era el nuevo bloque social dominante, minoritario en número, acumuló grandes propiedades y controló el poder político. Estaba formado por: la antigua nobleza terrateniente; la nueva burguesía de los negocios (industriales, financieros banqueros), muchos invirtieron en la compra de fincas, convirtiéndose en rentista, abandonando sus inversiones industriales; altos cargos del Estado y mandos militares; y la jerarquía de la Iglesia, que a pesar de las grandes pérdidas económicas (desamortizaciones), mantuvo su influencia.
 Después estaba la clase media, también escasa, concepto muy amplio, que comprendía la media y baja burguesía, dueña de pequeños talleres y tiendas, funcionarios, profesionales liberales, medianos propietarios rurales etc, cuyos limitados beneficios la excluían del censo electoral.
 La inmensa mayoría de los españoles constituían las clases populares. Los más numerosos eran los campesinos sin tierras. Sus condiciones de vida eran muy precarias debido a los bajos salarios, la mala alimentación y el paro estacional. 
La población urbana era menos numerosa, pero importante. En ella se integraban los criados, los trabajadores de los talleres artesanales, los mendigos etc. El proletariado industrial era aún escaso y se concentraba en Barcelona, Bilbao y Asturias. Vivían en condiciones infrahumanas, en barrios de chabolas, degradados e insalubres, con largas jornadas laborales y salarios ínfimos. Aunque sus condiciones de vida fueron mejorando con el paso del tiempo gracias a la acción de las organizaciones obreras, cosa que no sucedió con los jornaleros.



6.3. El Sexenio Democrático (1868-1874): la constitución de 1869. Evolución política: gobierno provisional, reinado de Amadeo de Saboya y Primera República.
Introducción 
En el periodo final del reinado de Isabel II, en 1866 se produce una crisis industrial y financiera, que coincidió con malas cosechas y crisis de subsistencia. El malestar se extendió por todo el país, produciéndose agitaciones sociales, conspiraciones militares y crítica política en la prensa y la Universidad. Tras la destitución de los profesores republicanos Castelar y Sanz del Río y las consiguientes protestas estudiantiles, el ejército actuó con gran violencia (noche de S. Daniel). Hubo nuevos pronunciamientos progresistas, alentados por el general Prim, que fueron reprimidos. Como alternativa a la crisis, progresistas y demócratas formaron una alianza frente al Gobierno de Isabel II. Fue el pacto de Ostende (1866), que pretendía destronar a a Isabel II, creando juntas revolucionarias para organizar a las masas populares descontentas con el gobierno.
Evolución política

Subrayado en el libro.

PREGUNTAS EXAMEN DE EVALUACIÓN 4º ESO

1ª UNIDAD

Definición de conceptos.
Antiguo Régimen, estamento, gremio, reales fábricas, comercio triangular, mercantilismo, Ilustración, despotismo ilustrado.
Preguntas abiertas.
- Describe la sociedad estamental.
- Describe las bases de la economía del Antiguo Régimen. ¿Por qué la agricultura del siglo XVIII era poco productiva?. ¿Qué características tuvieron la artesanía y el comercio exterior del siglo XVIII?.
- Describe las formas de gobierno a comienzos del siglo XVIII. ¿Qué sistema político dominaba en la mayor parte de Europa en el Antiguo Régimen?, explica sus características. ¿Qué se estableció en la Declaración de Derechos inglesa de 1689? ¿en qué medida limitaba esta declaración el poder real?. ¿Qué tipo de gobierno se impuso en las Provincias Unidas en el siglo XVII? ¿cuáles eran sus características.
- Describe las bases ideológicas del movimiento ilustrado. ¿Quiénes fueron los pensadores ilustrados más destacados? ¿qué defendían?.

2ª UNIDAD

Definición de conceptos.
Motín del té, Constitución, soberanía nacional, sufragio universal masculino, Cuadernos de quejas, Asamblea Nacional Constituyente, ¨el gran miedo¨, sufragio censitario, jacobinos, sans-culottes, girondinos, Terror, liberalismo, primavera de los pueblos, nacionalismo.
Preguntas abiertas. 
- Resume la revolución americana: origen (causas), desarrollo con los hechos más significativos y consecuencias, describe el sistema político que se establece en EEUU.
- Explica las causas de la Revolución Francesa y describe los comienzos del proceso revolucionario (Los Estados Generales, la Asamblea Nacional y la Asamblea Nacional Constituyente).
- Describe el desarrollo revolucionario durante el periodo más radical del proceso: Asamblea Legislativa, Convención girondina y la Convención montañesa.
- Explica los factores que están detrás de las nuevas revoluciones y describe las revoluciones de 1820, 30 y 48.

3ª UNIDAD

Definición de conceptos.

 Revolución Industrial, sistema Norfolk, división del trabajo, sociedades anónimas, liberalismo económico, sociedad de clases, proletariado, movimiento obrero, ludismo, cartismo, Carta del pueblo, sindicato (trade unions), marxismo o socialismo científico, Manifiesto comunista, anarquismo, Asociación Internacional de Trabajadores (AIT).
Preguntas abiertas. 
- Enumera y explica los factores o causas que posibilitaron que la Revolución Industrial se produjese en Gran Bretaña.
- Describe los rasgos que caracterizan la Primera Revolución Industrial y enumera los sectores punteros de esta fase y describe la situación en las primeras fábricas textiles.
- Describe los efectos que provoca la industrialización y las revoluciones liberales en la población.
- ¿Cómo se estructura la nueva sociedad surgida de las revoluciones liberales y del proceso de industrialización?. Describe los rasgos que caracterizan cada grupo social.
- Resume el nacimiento del movimiento obrero: primeros pasos, principales ideologías obreras.



Preguntas de examen 1ª Evaluación 1º BACH



Tema 1
• 1. Características generales de la economía en el Antiguo Régimen.
        2. Características generales de la sociedad del Antiguo Régimen.
        3. Tipos de gobiernos en el Antiguo Régimen: cita el nombre, explícalos con ejemplos.
        4. Principios ilustrados generales y el pensamiento político ilustrado.
        5. Principios ilustrados generales y el pensamiento económico ilustrado.

Antiguo Régimen, gremio, señorío territorial, señorío jurisdiccional, sociedad estamental, monarquía ilustrada, Ilustración.
TEMA 2
6. Antecedentes de la independencia de EEUU.
        7. La guerra de Independencia y la formación del nuevo Estado.
        8. Causas de la Revolución Francesa.
        9. Desarrollo de la Revolución Francesa: Asamblea Nacional, Asamblea Nacional Constituyente y  Asamblea Legislativa.
(Desarrollo de la Revolución Francesa: La Convención y el Directorio.
El imperio napoleónico.)

Motín del té, liberalismo político, soberanía nacional, sans culotte, Asamblea Nacional Constituyente, girondinos, jacobinos, el Terror, constitución, cuadernos de quejas.
Tema 3
10. ¿ Qué factores explican que el inicio de la Revolución Industrial se produjese en Inglaterra?, ¿ Qué condicionantes previos permitieron el desarrollo de la Revolución Industrial?. Explica ambas cuestiones.
        11. ¿ Cómo se produce el nacimiento de la industria moderna?, ¿Cuáles serán los sectores pioneros en industrializarse?, explica los adelantos que se van produciendo, la revolución de los transportes y los cambios en el comercio y el sistema financiero.

Revolución Industrial, sistema Norfolk, régimen demográfico antiguo, transición demográfica, régimen demográfico moderno, sistema fabril.
Tema 4
12. ¿Cómo se organiza el periodo de la Restauración ?. Explica los movimientos revolucionarios de 1820.
        13. Desarrolla las oleadas revolucionarias de 1830 y 1848.
        14. ¿ Qué es el nacionalismo?, ¿ Cómo se realiza la unificación alemana?. Explica las bases de la política exterior de la nueva Alemania.
        15. ¿ Qué es el nacionalismo?, ¿ Cómo se realiza la unificación italiana?

Restauracion, Congreso de Viena, Santa Alianza, ¨ primavera de los pueblos¨, Nacionalismo, Camisas rojas, Sistemas bismarkianos, Triple Alianza, Paz Armada. 

Nueva fuente


FUENTE: Turner Thakrah: Informe del médico, 1831.
Me situé en la calle Oxford de Manchester y observé a los obreros en el momento en que abandonaban las fábricas, a las 12 en punto. Los niños tenían casi todos mal aspectos, eran pequeños, enfermizos; iban descalzos y mal vestidos. Muchos no aparentaban tener más de 7 años. Los hombres de 16 a 24 en general, ninguno de ellos de edad avanzada, estaban casi tan pálidos y delgados como los niños. Las mujeres eran las que tenían apariencia más respetable, pero entre ellas no vi ninguna que tuviera un aspecto lozano o bello. Vi, o creí ver una estirpe degenerada, seres humanaos mal desarrollados y debilitados, hombres y mujeres que no llegarían a viejos, niños que jamás serían adultos saludables. Era un triste espectáculo.

FUENTE RELACIONADA UNIDAD 3ª


Los niveles de vida durante la Revolución Industrial
Ningún historiador niega que la Revolución Industrial elevara a la larga los niveles de vida de los trabajadores. La población obrera y campesina de los países que se industrializaron consumía más a fines del siglo XIX que en el siglo XVIII. Tenía una mayor esperanza de vida y también había logrado una mejor educación y sanidad. Sin embargo, un tema muy debatido por los historiadores es si esa elevación del bienestar se dio o no durante las primeras décadas de la Revolución Industrial. Dos tendencias han surgido en relación con este tema: la «pesimista» y la «optimista». Los historiadores pesimistas sostienen que los trabajadores disminuyeron su nivel de vida durante los primeros tiempos de la Revolución Industrial. Afirman que los salarios bajaron. Que las condiciones de trabajo en las fábricas eran más penosas que en los talleres artesanales o en el campo. Que en las fábricas trabajaban 14 o 15 horas diarias mujeres y niños de corta edad. Que las ciudades eran insalubres y la población de los barrios obreros vivía hacinada en sus hogares. La escuela pesimista sostiene, pues, que el aumento de la renta nacional durante las primeras décadas de la industrialización benefició exclusivamente a los capitalistas y a las clases medias. La mayor riqueza se había concentrado de este modo en manos de una minoría de la población. 
La tendencia optimista mantiene puntos de vista contrarios. Admitiendo que el nivel de vida de los trabajadores era muy bajo, algunos historiadores piensan que los salarios subieron. Que las condiciones de trabajo en las fábricas eran similares a las que antes existían en los talleres y hogares campesinos, donde también hombres, mujeres y niños trabajaban muchas horas. Que la mortalidad disminuyó en las ciudades pese a su insalubridad, lo que demostraría que la vida en el campo antes de la Revolución Industrial no era precisamente bucólica. La escuela optimista sostiene, pues que el aumento de la renta nacional durante las primeras décadas de la industrialización benefició a capitalistas y clases medias más que a trabajadores, pero que éstos también elevaron algo su nivel de vida.
El debate entre pesimistas y optimistas no ha concluido, porque es muy difícil medir el nivel de vida durante los inicios de la Revolución Industrial. La primera dificultad procede de la escasa información todavía disponible sobre la evolución de los salarios reales (…) Otras dificultades provienen de la escasa información existente sobre los precios o sobre los niveles de desempleo. Tampoco se sabe lo suficiente sobre las condiciones de trabajo en talleres artesanales y en hogares campesinos anteriores a la Revolución Industrial.
No se puede, por tanto, emitir un juicio definitivo sobre si esas condiciones fueron peores o similares en las fábricas. Aumentara o disminuyera el nivel de vida, lo cierto es que los trabajadores que vivieron la primera fase de la Revolución Industrial participaron muy escasamente del aumento de la riqueza. Sobre ellos recayó la peor parte de la industrialización: salarios de subsistencia, condiciones de trabajo a menudo inhumanas, mayor que otras clases sociales y ruptura de sus modos de vida tradicionales. Nada de esto puede negarse. Pero también es cierto que las clases trabajadoras de los países que se industrializaron lograron a la larga un nivel de vida muy superior al de las sociedades preindustriales. Este acceso a un mayor bienestar no fue sólo resultado del aumento de la productividad y de la riqueza, sino de una mejor distribución de la renta gracias a las conquistas sociales de los trabajadores.
FUENTE: Antonio Escudero, La Revolución Industrial, Editorial Anaya, Madrid 1988, páginas 102 a 105

RESÚMENES DEL BLOQUE 5


5.1. La Guerra de la Independencia: antecedentes y causas. Bandos en conflicto y fases de la guerra.
INTRODUCCIÓN: antecedentes y causas.
Los esfuerzos modernizadores de los ilustrados abarcaron todos los aspectos de la vida española, aunque con poco éxito. El reformismo ilustrado entró en crisis a finales del siglo, ante críticas de los antiguos estamentos privilegiados y la indiferencia popular.
Carlos IV sucedió a su padre, Carlos III, en 1788. En 1789, se producía el estallido de la Revolución Francesa, que generó una crisis del modelo de gobierno y provocó el pánico en toda Europa.
En España, los secretarios reales de Carlos IV eran ilustrados. Al frente de su gobierno se encontraba el conde de Floridablanca, que frenó las reformas y cerró las fronteras con Francia para evitar que las ideas revolucionarias penetraran en España.
Tras la promulgación de la Constitución francesa en 1791, el Gobierno español adoptó una postura más conciliadora con Francia bajo la dirección del conde de Aranda. Pero tras la proclamación de la República en Francia, Aranda fue sustituido por Manuel Godoy, persona de confianza de la familia real.
Mientras tanto, a las dificultades del exterior se añadían problemas internos. Los últimos años del siglo XVIII fueron de crisis económica y social. Se estancó la producción agraria. La Hacienda Pública vio disminuir sus ingresos y aumentar la deuda, lo que llevó a Godoy a realizar la primera desamortización, sin lograr, no obstante, sus objetivos y provocando el rechazo de la Iglesia.
El hecho de que Luis XVI fuese ejecutado, hizo  que Carlos IV declarara la guerra a la República Francesa, Guerra de la  Convención. El conflicto se localizó en los territorios catalanes, navarros y vascos.
Al principio, se ocuparon varias plazas del actual Rosellón francés. Pero luego, en 1794, el ejército de Godoy fue derrotado y las tropas francesas tomaran zonas de Girona, Gipuzkoa y Navarra.
Esto aceleró los intentos para llegar a la paz, firmada en Basilea en 1795. Dando paso a trece años de acuerdos entre la España absolutista y la Francia revolucionaria, en los que se encuadran la lucha contra Portugal y Gran Bretaña, en las que España sufrió reveses, como en la Batalla de Trafalgar.
Entre estos acuerdos, se firmó el Tratado de Fontainebleau (1807), entre Godoy y Napoleón, con el objetivo de repartirse Portugal y sus posesiones de ultramar. Permitiendo la entrada en suelo español de ejércitos  franceses.
La llegada de las tropas francesas a importantes ciudades españolas manifestaron las verdaderas intenciones de Napoleón, de ocupar también el territorio español. Ante esta posibilidad Godoy convenció a la familia real para trasladarse a Sevilla, por si tuvieran que huir hacia las colonias.
El príncipe de Asturias, Fernando, y sectores de la corte contrarios a Godoy consideraron el plan de Godoy como ofensivo e instigaron una revuelta popular, el Motín de Aranjuez, en marzo de 1808, lo que provocó la caída de Godoy y obligó a Carlos IV a abdicar a favor de su hijo, Fernando VII (19/marzo/1808).
Cuando Napoleón vio la debilidad de la monarquía española, aceleró sus planes, convocando a padre e hijo en Bayona, obligándolos allí  a abdicar a favor de su hermano José Bonaparte. A este hecho se le conoce como las abdicaciones de Bayona. El nuevo rey, para hacer más atractivo su gobierno hizo publicar el Estatuto de Bayona, una especie de constitución (carta otorgada), que ofrecía un cierto aire liberal, la guerra impidió ponerlo en funcionamiento. Un grupo de cortesanos se ofrecieron a colaborar con el nuevo rey, a éstos se les denominó afrancesados, en general tenían  ideas ilustradas, querían aprovechar esta oportunidad para sacar al país del vacío de poder político y llevar a cabo reformas ilustradas y liberales, que anteriormente no se habían llevado a cabo por la oposición de los sectores más conservadores de la nobleza y el clero.

LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA:

A)     Inicio de la guerra. Bandos en conflicto.

El 2 de mayo de 1808 se produjo un alzamiento popular en Madrid cuando abandonaban la corte los últimos miembros de la familia real y de la Junta de Gobierno. Los ecos de la represión ejercida por los franceses provocó que la sublevación se extendiera por otras ciudades españolas, iniciándose una guerra que duró cinco largos años, una guerra nacional y popular, pero no revolucionaria. Los autoproclamados patriotas, se iban a enfrentar al gobierno de José I, apoyado por los afrancesados y su hermano Napoleón.
La mayor parte de los españoles no aceptaban al nuevo rey y ante la ausencia de lo que ellos consideraban un poder legítimo, en los distintos territorios españoles se dispusieron Juntas Provinciales de Defensa, que se encargaron de organizar el levantamiento militar contra las tropas francesas. Para coordinarlas se creó la Junta Suprema Central.

B)     Fases de la guerra.

-          En una primera fase, en el verano de 1808, se produjo una vigorosa reacción popular. Los generales franceses, sorprendidos, establecieron un plan para acabar con la resistencia, sometiendo a ciudades que habían declarado su independencia y oposición a José I (Girona, Zaragoza o Valencia). En Andalucía, las tropas francesas fueron derrotadas en la ciudad de Bailén, al enfrentarse con un ejército español comandado por el general Castaños, lo que obligó a José I a abandonar Madrid.
-          Desde finales de 1808 hasta 1812, la segunda fase de la guerra supuso el control francés del territorio. Napoleón acudió personalmente con un ejército y venció a las tropas españolas, volviendo a ocupar Madrid. Mientras tanto, el ejército francés sufrió una guerra de desgaste frente a la guerrilla que se organizó en Castilla, Andalucía, Cataluña, Valencia y otros territorios, sin dejar que las tropas napoleónicas se impusieran en las zonas rurales. Importantes líderes de estas partidas fueron el cura Merino, Espoz y Mina o el Empecinado. No obstante, los franceses, llegaron a controlar las principales ciudades, excepto Cádiz.
-          El final de la guerra vino marcado por una importante ofensiva británica. En 1812, un ejército británico, dirigido por el general Wellington, desembarcó en Portugal, venciendo a las tropas francesas en Arapiles, Victoria-Gasteiz y San Marcial. Estas derrotas, sumadas a la guerrilla en muchos territorios, acabaron con la supremacía militar francesa, que también tenía graves problemas en el frente ruso.  En 1813, terminó la guerra con la firma del tratado de Valençay.







5.2.LAS CORTES DE CÁDIZ. LA CONSTITUCION DE 1812.

INTRODUCCIÓN
Las derrotas militares ante Napoleón desacreditaron a la Junta Suprema Central que fue sustituida en 1810 por una Regencia colectiva formada por 5 miembros que se convirtieron en una especie de gobierno provisional.
Aunque la idea de reunir unas Cortes Generales para organizar la vida política en tiempos de guerra ya había sido debatida en la J.S.C., la Regencia no se decidió a convocarlas hasta que llegó la noticia a Cádiz del establecimiento de poderes locales en distintas ciudades americanas que podían poner en peligro el imperio colonial español. Después de casi 100 años en los que los borbones habían gobernado sin reunirlas, las Cortes inauguraron sus reuniones en Septiembre de 1810 y prolongaron su actividad hasta la primavera de 1814.

LAS CORTES: COMPOSICIÓN, TENDENCIAS.
Los integrantes de las Cortes eran un grupo heterogéneo en el que figuraban muchos burgueses liberales, funcionarios ilustrados e intelectuales procedentes de ciudades tomadas por los franceses, miembros de la Junta que huyendo de la guerra se habían concentrado en Cádiz, protegida por la marina británica.
A causa de las dificultades de la guerra, la alta nobleza y la jerarquía de la Iglesia apenas estuvieron representadas en Cádiz. Tampoco asistieron numerosos representantes de los territorios españoles en América o de muchas ciudades tomadas por los franceses, siendo sustituidos por ciudadanos de Cádiz. Así en las Cortes van a predominar las clases medias con formación intelectual (eclesiásticos, militares, abogados…) tampoco faltaron miembros de la burguesía industrial y comercial. No hubo, sin embargo, representación de las masa populares (campesinos), ni mujeres. Las primeras sesiones congregaron a un centenar de diputados pero fueron aumentando hasta  llegar a unos 300.
De inmediato surgieron dos grandes tendencias en la cámara: los liberales que eran los partidarios de reformas revolucionarias y los absolutistas llamados despectivamente  “serviles” que pretendían mantener el viejo orden monárquico. Los debates fueron siempre dominados por los liberales.
Desde el comienzo, estas Cortes en nada se parecieron a las antiguas. Al declararse Asamblea Constituyente y proclamar la soberanía nacional los diputados de Cádiz ponían en marcha una auténtica revolución liberal en España.

OBRA LEGISLATIVA:

-          DECRETOS DE ABOLICIÓN DEL ANTIGUO RÉGIMEN.

Antes y después de la aprobación de la Constitución las Cortes aprobaron una serie de decretos que iban a suponer la eliminación del Antiguo Régimen.
Los liberales aprobaron el derecho de libertad de imprenta, primera formulación del derecho a la libertad de expresión que suprimía la censura para los escritos políticos aunque no para los religiosos. Fueron abolidos los señoríos jurisdiccionales que impedían la modernización de la administración local y provincial. Se trataba de una decisión fundamental en el proceso de reforzamiento del Estado. Fueron derogados los gremios, una estructura medieval criticada por ineficaz y que será eliminada para dar paso a las modernas relaciones de producción liberal capitalista, en esa misma línea también fue suprimida la Mesta.
Tras acaloradas disputas fue abolida la Inquisición al considerarse un obstáculo a la libertad del pensamiento y al desarrollo de la ciencia.

-          LA CONSTITUCIÓN DE 1812.

Esta constitución es la 1ª de la historia de España conocida popularmente como la “Pepa” por ser aprobada el 19 de marzo, día se San José, de 1812.En ella se regulan con detalle todas las cuestiones relacionadas con la vida política y los derechos de los ciudadanos. Proclama la soberanía nacional. Se establece una clara división de poderes, el poder ejecutivo queda en manos del rey, el poder judicial en manos de diferentes tribunales de justicia y el poder legislativo es atribuido a las Cortes que tendrían una sola cámara elegida por sufragio universal masculino indirecto, mediante un complicado sistema de compromisarios. Pero para ser diputado se requería la condición de propietario. Su idea de nación quedó plasmada en el diseño de un estado unitario que afirmaba los derechos de los españoles en su conjunto por encima de los históricos de cada reino. De esta forma la Constitución de 1812 daba un nuevo paso en el proceso de centralización política y administrativa. En esta línea se fijaba una burocracia centralizada, una fiscalidad común, un ejército nacional y un mercado libre de aduanas internas.
Se define el estado como confesional, con la religión católica apostólica y romana como oficial y única.
La Constitución no tuvo vigencia real por causa de la guerra y porque Fernando VII la va a abolir en 1814. Solo tuvo vigencia en el llamado Trienio Liberal (1820-1823) y unos meses en 1836.
No obstante, tiene una enorme importancia. Se trató del primer intento de transformar la España absolutista en un estado liberal y en ella se van a inspirar posteriores constituciones tanto españolas como extranjeras. Además se convertirá en un símbolo del deseo de libertad permaneciendo viva en el recuerdo de los españoles a lo largo del siglo.







  

5.3. EL REINADO DE FERNANDO VII: LIBERALISMO FRENTE ABSOLUTISMO. EL PROCESO DE INDEPENDENCIA DE LAS COLONIAS AMERICANAS.
INTRODUCCIÓN.

En 1814, tras la firma del Tratado de Valençay que ponía fin a la Guerra de Independencia y la derrota de Napoleón en Europa, Fernando VII regresó a España. Fue conocido como “el Deseado”. Los españoles esperaban el retorno del monarca con impaciencia. Un grupo de diputados de las Cortes de Cádiz de ideología absolutista entregaron a Fernando un documento solicitando que restaurara el absolutismo y derogara la Constitución de 1812, aprobada por las Cortes en el periodo de la guerra. Era el Manifiesto de los Persas, ya que incluía una frase referida a una supuesta costumbre antigua de este pueblo de tener cinco días de anarquía tras la muerte del rey.  El Rey aceptó esta propuesta el 4 de mayo de 1814.

ETAPAS DEL REINADO: ABSOLUTISMO Y LIBERALISMO:

-          SEXENIO ABSOLUTISTA (1814-1820).

Tras la derogación de la Constitución, comenzaba un período de seis años en que iba a dominar el sector más reaccionario de la sociedad, con la Iglesia a la cabeza. La Inquisición fue restaurada. Los constitucionalistas fueron reprimidos, y, algunos tuvieron que exiliarse.
La vuelta al absolutismo y al sistema señorial supuso la postración económica y la ruina de la Hacienda. América comenzaba a independizarse. Por otra parte, el desprestigio de España en el extranjero significó el rechazo a su participación en los tratados internacionales hasta 1817.
Entre 1814 y 1819 se sucedieron pronunciamientos protagonizados por partidarios de la Constitución de 1812, aunque sin éxito. Pero en 1820 triunfó el encabezado por Rafael de Riego, que proclamó la Constitución de 1812 en el pueblo sevillano de Las Cabezas de San Juan. Algunas ciudades se unieron a la insurrección. Fernando VII al verse vencido, pronunció sin convicción la frase: <<Marchemos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional>>. Se iniciaba así el Trienio Liberal.

-          TRIENIO LIBERAL (1820-1823).

Estos años fueron el primer ensayo de Gobierno constitucional en la historia española. Comenzaba una política moderada, intentando llevar a cabo principios recogidos en “la Pepa” (libertad de prensa, derechos individuales, etc). La Iglesia quedó apartada de los órganos de poder del Estado y los jesuitas fueron expulsados.
 Entre los liberales pronto se distinguieron dos grupos. Los moderados que proponían llegar a un pacto con los absolutistas, reduciendo las aspiraciones del liberalismo, para que aceptaran un sistema constitucional. Los exaltados, liberales radicales, por el contrario, pretendían ampliar el sufragio, reducir los poderes de los antiguos estamentos privilegiados, creando así un Estado más centralizado.
Los absolutistas conspiraron con la intención de hacer fracasar el régimen. En la Seu d’Urgell se estableció una Regencia, asumiendo la representación del monarca, para dirigir los ataques de las partidas realistas. El mismo Fernando VII apoyó a grupos golpistas y envió emisarios para solicitar ayuda de los gobiernos antiliberales de Europa, con el fin de acabar con su propio Gobierno y derogar de nuevo la Constitución.
 En 1822, había zonas, mayoritariamente, del Norte, en las que nobles y clérigos tenían organizadas partidas militares que acosaban a las tropas constitucionalistas. A la acción de los golpistas se unió la intervención de potencias europeas, acordada en el Congreso de Verona, que se concretó con la entrada de los Cien Mil Hijos de San Luis. Este ejército persiguió al Gobierno liberal, que se había refugiado en Cádiz y acabó con el gobierno constitucional, provocado también por las desavenencias entre los propios liberales, en abril de 1823.

-          DÉCADA ABSOLUTISTA (1823-1833).

A partir del golpe de Estado dirigido por Fernando VII, se produjo una segunda restauración absolutista, que duró hasta su muerte (1833). Esta restauración significó la abolición de todo tipo de libertades políticas. Muchos liberales fueron ejecutados, como Riego, y otros tuvieron que exiliarse. La Iglesia se convirtió de nuevo en el principal aliado del Rey.
Esta nueva década incorporó algunos cambios en la organización del Estado. Se instituyó el Consejo de Ministros y se reorganizó el tema de la Hacienda Pública, tomando como modelo el de otros países europeos. La economía española comenzaba a despegar, después de dos décadas de inestabilidad y guerras.
En cuanto a la política, permanecía la resistencia liberal en el interior y en el exterior. A partir de 1825, los sectores más reaccionarios del absolutismo exigían un retorno claro al régimen señorial, firmando un Manifiesto de los Realistas Puros. Los liberales, por su parte, siguieron conspirando y preparando pronunciamientos: los casos de Torrijos y Mariana Pineda, que fueron ejecutados, representaron esa lucha por alcanzar  la libertad.
También se plantea un problema sucesorio, dado que Fernando seguía sin tener descendencia, por lo que heredaría el trono su hermano, Carlos Mª Isidro, apoyado por los sectores más intransigentes del absolutismo, pero en 1830 nacía la primera hija de Fernando, Isabel.

LA EMANCIPACIÓN DE LA AMÉRICA ESPAÑOLA.

Causas
Desde 1808 hasta la década de 1820 se produjo el proceso de emancipación de las colonias americanas.  Los movimientos independentistas aspiraban a liberarse de la autoridad del Gobierno español, que impedía el ascenso social de los criollos, y que negaba la libertad económica para relacionarse con otras potencias. Además la independencia de EEUU fue  alentador para sus objetivos.
Etapas
 -Primera fase (1810-1816). Concurrió en gran parte con la guerra de Independencia. Destacaron insurrecciones capitaneadas por Simón Bolívar (Venezuela), el cura Hidalgo (México).
 -Segunda fase (1816-1818). Coincidió con la reacción absolutista de Fernando VII. Las autoridades españolas sofocaron los alzamientos rebeldes.
 -Tercera fase (a partir de 1818). Las batallas de Simón Bolívar en Venezuela y de José de San Martín en Argentina, Chile y Perú decidieron el final de la guerra, sobre todo tras la batalla de Ayacucho, Perú (1824). En 1824, la corona española sólo mantenía el dominio de Cuba, Puerto Rico, Filipinas y algunas islas del Pacífico.
Repercusiones para España
España perdió recursos fiscales esenciales para la Hacienda, así como un importante mercado para las exportaciones españolas. España, además, con la pérdida de la mayor parte de su imperio,  quedó relegada a una potencia de segundo orden en Europa.